EL BARRIO DE LA MINA EN POLAROID

Con motivo de mi participación en el programa de emprendimiento social Invisible Beauty Makers, de Ashoka y Fundación Puig, cada ciertos meses nos dan formaciones y mentorías, pero también hacemos actividades bastante apañás. En este caso, os voy a hablar de un taller de fotografía que pudimos hacer con Samuel Aranda (New York Times).

Samuel nos habló primero de su trabajo como fotógrafo y de su experiencia en fotografía en zonas de conflicto. También nos habló de sus valores y de cómo finalmente, y tras ver que a veces no se publicaba la historia verdadera que había tras cada foto (al menos, la historia que él había vivido) decidió empezar a plantar sus límites y trabajar como él quería. 

Así, Samuel cuenta historias a través de la fotografía y nos enseña que, aunque la técnica es importante, también juega un papel vital ese momento, espontáneo, en el que hacemos click. Lo que vendría a ser el Carpe Diem de la fotografía. Así, nos habló de cómo contar historias a través de la fotografía, poniendo la vista en ese momento instantáneo que queremos capturar y no en la técnica.

Pero si lo que nos contó Samuel nos gustó, la sesión práctica del taller fue maravillosa. Nos dirigimos al barrio de La Mina (en Barcelona), en el que Samuel había trabajado leyendo los contadores de gas. Allí, nos recibieron Fernando, Ismael, Juani, Rafael y Ángel. Ellos nos contaron la historia del barrio, nos enseñaron puntos clave y, nos hablaron de la historia del pueblo gitano en España. 

Nuestro trabajo era hablar del barrio en fotografías y así lo hicimos. Cada equipo de dos personas disponía de una polaroid con 8-10 fotos para hacer. Y así fuimos trabajando en atender a esos momentos instantáneos que queríamos fotografiar. 

 

En nuestro caso, algunas fotos se nos perdieron por el camino, porque las regalamos a más de un peque que tenía ganas de quedarse con una (y yo, decir que no a los peques lo llevo fatal). Eso sí: me encantaron las fotos con las que nos quedamos. Muchas de ellas, para mí, transmitían algo y, cuando las unimos con el resto de las fotos de los otros equipos, surgió la magia. Samuel nos contó cómo selecciona fotos que hace para crear una serie sobre un tema. Así, pusimos todas las fotos sobre la mesa y comenzamos a elegir aquellas que considerábamos que transmitían eso que buscábamos. Aquellas que nos gustaban, que hablaban del barrio, de sus edificios, de sus personajes, del día a día… 

Finalmente, teníamos una serie que hablaba del barrio. Eso sí: volvimos a revisar de nuevo las imágenes que dejamos fuera y hacíamos cambios en la serie para ver si cuadraban mejor. Después de algunos cambios, la serie quedaba de esta manera.

Para mí, aprender del barrio, conocer cómo la arquitectura urbana en torno al mismo favorece que La Mina quede excluida, aprender la historia del barrio… fue algo que no tiene precio. La sesión me gustó no solo por aprender un poco más sobre fotografía, si no por el trabajo que hicimos. Por las reflexiones que se crearon y el aprendizaje que nos llevamos a casa. 

Gracias, vecinos.